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Mostrando las entradas etiquetadas como INMEMORIA-PADRE

SOLDADURAS

ELEGÍA PARA MI PADRE DIEGO
"Un segundo hubiese bastado para dar marcha atrás, rebobinar un tiempo, salir despacio sin despertar a la bestia... un segundo y la vida hubiese seguido tal cual ayer fuera" autora extremeña. c.h.r
SOLDADURAS
El cuerpo se rompe,

se desmiembra disparado
y tu cabeza vuela, queriendo
no estar ahí.
¡intenta, intenta, intenta!
pero...
-no consigue-
salir corriendo como brazos,
piernas, vísceras...
La vida te zarandea

llegando a una nube
donde encontramos de todo:
imágenes
dichos
festejos
regañinas
-alguna que otra regla-
y, el mayor de los dilemas
con emociones y tiempos
reales, presentes y agónicos
de in-futuros.
¡La muerte! sí, esta vez tuvo
nombre y apellidos
cariño y afecto
filia
-aprehendió-
esa parte de..
mi unidad
una parte donde yo, era.
Y marchó, deshaciendo
con su mordida, dejando
un hueco de dolor grande,
se llevó en su boca
mi ayer, dejando abierta
tres puertas
tres llaves en espera...
A este cuerpo dejó, sin
eternidad y descoplado
de la vida y de su piel
morena.
12.8.2015
Ca…

TE DIGO...INMEMORIA

TE DIGO

Padre y se llena mi boca
de olor a campo
de hinojo bautizado
en la clareada mañana.
Digo tu nombre y todo él
se adueña de mis ojos
arrodillados en tu figura
cansada
y aquel ritual de silla de nea
y botas de Segarra
con resto de campo en sus suelas.
Te digo padre y llueven
lágrimas silenciosas
y taciturnas
que nostálgicas buscan
en mi niñez tu recuerdo
más distante y cercano
porque en ellos tu figura
se alza resistente e invulnerable
a cualquier tipo
de desgano en él.
Sé que el tiempo muerde
y araña los recuerdos
queriéndoles parecer
de un color sepia e inerte
¡Pero no! ni siquiera la muerte
aprendió apearte de aquella
imagen primera que de niña
retuvo mi cabeza
sigues, ahí sigues siendo tú
mi padre
Oliendo a espliego y tomillo
de camino a casa
por la misma vereda.
19.3.2015
Carmen Hernández Rey
©® autora extremeña
todos los derechos de autora
foto del



CIEN CIPARISOS... CIEN PREGUNTAS

CIEN CIPARISOS... CIEN PREGUNTAS

No pudieron hablarme
de ti...
Ninguno respondieron
todos miran a lo alto
ninguno respondieron
a mis preguntas
¿Cómo estás?
¿Estás bien?
¿Sientes algo?
¿Sabes que estoy aquí?
¿Sabes que te extraño?
Sabes... sabes... sabes...
Yo no sé
No sé qué hago tocando
este mármol níveo
y helado
Por qué intento recoger
aquel -tu calor-
de antaño
Por qué esta tarde
mientras las nubes
lloran y el cielo gris
rompe en sollozo
y patalea ¡Yo!
solo intento sentir un poco
del calor perdido...
Que vuelva el brillo de tus ojos
de niño pícaro
que me riñas diciéndome
"esta negrita"
Recuerdo... recuerdo... recuerdo
otra vez... cien veces...mil veces
tu olor a campo, trigo
y amapolas
tu figura entre el sol y la sombra
de la puerta falsa...
Y los cien ciparisos
no supieron responder
a ninguna de mis cien preguntas
No pudieron hablarme
de ti...
Decir porque aquel mármol
sigue tan frio...
Por qué no puedo besar
tu cabeza
padre mío.
Por qué cuando te pienso
me veo como aquella niña
que jugaba a ser bailarina
2.11.201…

UNO, DOS, TRES... Requiem por mi padre

UNA DOS Y TRES...
Siguen siendo mis ojos
aguaceros,
nubes que no pasan de río,
mar que no repele a
la manga fluyente de la nieve...

Una, dos y tres...
mirada que se revuelve
dando bofetada al hastío,
por no volver sentirte,
a tener tu cálida mirada
en mis pupilas,
fijo tus ojos,
esa, tu figura cansada,
oliendo a espliego,
a tierra roja recién bañada.
Una, dos y tres...
Corto los hilos del firmamento
de las viejas plegarias,
insulsas letanías,
injustificadoras, una dos,
tres, todas de la nada.

firmamento que nunca sabrá
de ti,
sentirá latir tu corazón
tal yo lo oí, sentí.
Te recuerdo
y recuerdo el sabor de tus labios
en mi cara...
Una, dos y tres...
aborrezco al tiempo maldito
que no vuelve al minuto
cero, donde te dejé,
tus manos dando vueltas
al café de un insalubre hospital
¿mé-di-cos? que ninguno
cumplió con Hipócrates .
Una, dos y tres...
Maldigo a quienes de ti

pasaron,
quizás sus padres nunca enfermos
fueron.
Una, dos y tres...
Tantos segundos, minutos,
horas, días, semanas,
meses, años y...
mis ojos llueve las ni…

TERMINA... elegia a mi padre Diego

Un agosto más, unos días que parecen
Iguales, y sin embargo no lo son,
¿Verdad?
Todos los meses de agosto tienen
un dieciocho sanguinario
fatídico, obscuro y gris,
sin luz de primicias,
sin reloj al que se le pueda devolver
aquellas horas,
o dar nuevamente otra vuelta
de cuerda a su minutero,
que mis dedos le pongan otro ritmo
cardiaco, sin derrama de linaje.

Irremediablemente, se acaba una hoja
más de un calendario de estatua de sal,
sus meses quedan agostados
y sin remedio obstruyen a otros
venideros.
Y termina en un sinfín de retos inconclusos
sin solventar,
cumpleaños sin velas y festejos
convites por celebrar-te…

Este mes sella a mi alma
en la búsqueda insigne de las miradas
de los ciparisos,
y te llora en lugares donde no te sé
porque es imposible imaginarte
en un lugar o espacio
que no me has descrito,
ni antes, ni después de tu partida,
¡Nadie! la representó en la línea
de sus manos, ni vino a confesarme
o dar consuelo en un trazado insigne.

Mis pasos vuelven a dar vueltas
a un lugar, que no quie…

EL RELOJ...INMEMORIA DE MI PADRE

EL RELOJ... INMEMORIA DE MI PADRE Perdió su memoria,
y él se fue buscándote....
Tantas horas, tanto minutos, tanto segundos
de ti huérfanos,
¡Ay! Tanto rato,
sin hablarnos ni preguntarte
¿Qué tal, hoy, hizo calor en el campo?
Millones de centenas de lágrimas
haciéndose estrellas por tus ojos
en el firmamento que te cela,
San Lorenzo anudándolas
en lo alto de agosto a julio.

Es tiempo de cosecha tú
¡Bien lo sabes!
Tiempo de abundantes mies,
en las eras
de tus rica manos.

Solo quedo todo sin ti,
porque una tarde, en la hora
de valientes floreciste
ya el terruño pardo para siempre.

Te fuiste en la hora de siestas
de un sueño ligero y convulso,
marcaste del reloj otro ritmo...
Y
él no supo retenerte...
¡Como tampoco yo
supe!
ni supo el arroyo sed, de tus pisadas.
ni aquellos tus viñedos maduros ya
en puertas de la torva.

Nadie supimos o estuvimos
al quite de tu viaje eterno.

 ¿Por qué nadie te brindo
la navaja de plata?

la que recolectaba el jugo
en los racimos del …